Refugaya

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¡Feliz cumpleaños!

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El viernes 2 de octubre, Jean-Marc Rouillan celebró el segundo aniversario de su reencarcelación. Reproducimos sus reflexiones al respecto:


Dos años de prisión por unas cuantas palabras. Dos años de prisión por una frase en una entrevista. Que anuncia que no habrá destrucción apocalíptica. Ni siquiera azufre. Una frase que el Tribunal de Apelaciones calificó de «ambigua». Yo, que a finales de Mayo del 68 hice la elección de las armas y de la acción revolucionaria, aquí estoy, a los cincuenta y ocho años, encarcelado, suprema ironía, «por palabras».

Los magistrados del antiterrorismo le dan así la razón al adolescente que era y que, como millares de otros en toda Europa, hicieron esta elección considerando que era imposible actuar revolucionariamente en los marcos de la política burguesa. Para nosotros, en este sistema no se habla libremente más que de la única condición de manejar los mandos de los dueños.

Cegados por sus certezas reaccionarias, los jueces apuestan por la desaparición sin retorno de una verdadera oposición de extrema izquierda en nuestros países, alimentados de la desgracia que causan en otro sitio. Una oposición de clase capaz de romper los apetitos de depredadores que desvían los frutos de la labor de los trabajadores. Una oposición consecuente capaz de unirse al polo político de los explotados.

Se quiera o no, mi detención revela los miedos que obsesionan siempre a los gobiernos de los países imperialistas. Sus miedos al fantasma de la resistencia. Mi detención resulta de la voluntad de aniquilar todo rastro de una alternativa radical a las costumbres rituales de las peticiones y de las manifestaciones-paseos, a la verborrea hemipléjica de los «más a la izquierda, mueres», a las acciones sin mañana y a las comedias de la ruptura con el sistema y sus complementos.

A pesar de todo, la lucha continúa: cada combate, cada escaramuza, cada rechazo, fuerzan en su seno una alternativa revolucionaria. He aprendido de nuestras derrotas. Pero nunca me he dicho que son los más fuertes, que por ello no hay nada más que hacer. Nunca he renunciado a difundir nuestra experiencia combatiente. Y asumo toda la responsabilidad política de nuestras acciones pasadas.

Dos años de encarcelamiento por unas palabras. Mi detención se basa en la arbitrariedad. Que es también el fruto «ordinario» de la proliferación de las leyes y de los decretos liberticidas. Mientras que los gobernantes organizan la impunidad de los patrones gamberros y de los multimillonarios ladrones, multiplican las leyes que endurecen la relación de fuerza contra los explotados. No pasa ni un año sin que no se haga votar a toda prisa (y a menudo a escondidas) una ley o una enmienda apretándonos todavía más las tuercas.

Los tribunales de excepción y las secciones antiterroristas encuadran el autoritarismo de este Estado policíaco. Son la expresión omnipotente. Y hoy los tribunales «ordinarios» -que expulsan a los romaníes y a los trabajadores extranjeros, que perdonan a los policías asesinos, que encarcelan por brazadas al pequeño pueblo de los barrios- revelados por el cortejo de las secciones especiales -que realizan controles discriminatorios, que registran, que zurran y que tocan el taser y el flash ball- introducen la arbitrariedad en cada relación «ordinaria» de los más pobres con el Estado. ¿Hasta qué punto vamos a aceptar la dictadura «ordinaria» de la extrema derecha?

¡Este Estado ha dotado de un mayor sentido a mi vida de activista de tal modo que no podría haberlo hecho mejor! Lo agradezco tomando prestadas las palabras del poeta Heinrich Heine: «El odio de mis enemigos puede actuar como garantía de que hasta el momento he realizado este trabajo con fidelidad y con honor. Me mostraré siempre digno de este odio».

Y para finalizar este segundo aniversario del reencarcelamiento, agradezco, desde el fondo de mi celda, a todos los camaradas, amigos y desconocidos que incluyen mi liberación en su proyecto de emancipación revolucionaria.


Jean-Marc Rouillan
Centro de detención de Muret
Route de Seysses
31600 Muret - Occitània

Fuente: Action Directe.
Traducción: Socorro Rojo Internacional (corregimos algunos aspectos de la misma).
Actualizau el Llunes, 11 d'Ochobre de 2010, a les 12:41  

“...”

"Si los trabajadores del siglo XIX hubiesen sido razonables, si hubiesen comprendido las razones de las respectivas industrias nacionales para ser competitivas en el extranjero, hoy continuaría aún el trabajo de los niños en las fábricas y las jornadas de dieciséis horas."

Bernard Shaw